Loading...

10 Peores apodos que puedes decirle a tu pareja

Cuando nos encontramos en una relación de pareja, es muy común que se digan apodos de cariño, algo que todo el mundo hace, pero debemos ser honestos, existen ocasiones en las que utilizan unos apodos que no son para nada buenos.

Por ello en este artículo te daremos a conocer cuales son los peores apodos que puedes decirle a tu pareja. ¿Cuántos de ellos crees que les digas?

Peores apodos que puedes decirle a tu pareja

Tesoro: Este apodo puede sonar un tanto maternal, ya que comúnmente son las madres quienes llaman así a sus hijos. Y aunque tu pareja sea muy valiosa para ti, no significa que lo debas llamar de tal manera para expresarle lo mucho que significa en tu vida.

Corazón: Esta palabra puede llegar a desconcertar por el exceso de cursilería implícita. Esto también podría reflejar una gran necesidad de afecto. Así que antes de decirla, piensa en lo que esto podría significar para él.

Bomboncito: ¿De verdad? Con ese tipo de apodos podrías caer entre lo extremadamente cursi y la inmadurez. Solo una niña de 12 años lo haría.

Pastelito: Todos los apodos que remiten a comida, pueden llegar a ser extremadamente empalagosos y con falta de significado.

Osito: Bueno, esto parece ser un apodo al que recurren los niños de 11 años, no una mujer que ya sabe lo que quiere. ¡Demasiado infantil!

Mi niño: Dos cosas: ni es tuyo ni es un niño. Y lejos de ser un apodo de pareja, lo es entre madre e hijo.

Papi: Este apodo puede llegar a desconcertar a muchos hombres. ¿Por qué ‘papi’? Existen muchas otras palabras para llamar a tu pareja, papi parece ser como un reflejo idealizado sobre lo que quieres que sea, una figura que se asemeje a tu padre.

Bebé: Pese a que es uno de los apodos más usados entre las parejas, es un apodo totalmente irónico. Sin embargo, existe una explicación científica para esto, ya que se ha decubierto que las personas que acostumbran llamar a su pareja de está forma, se ‘transportan’ a las primeras alegrías y satisfacciones de la infancia.

Mi vida: Analiza muy bien este apodo antes de decírselo. ¿Realmente él es tu vida? ¡Claro que no! así que de entrada, ya estás mintiendo. La codependencia excesiva no es buena en una relación.

Príncipe: Si tu objetivo con este apodo es enaltecer a tu pareja, estás cometiendo un grave error. Además, suena a algo así como película de Disney.

Mi rey: Con este apodo no haces mas que emitir una especie de apego emocional excesivo. Eres mi rey, puedes hacer conmigo lo que quieras.