Este médico jubilado de 91 años va al hospital todos los días. Su motivo ha conmovido al mundo a traves de la redes.

Una usuaria de Twitter llamada @VayaAspirina, recibió mucha atención últimamente desde que subió una fotografía de un hombre de 91 años que cada día se levantaba para ir al Hospital Ferndández, en Argentina. Y no se trata de un paciente, sino más bien de un médico jubilado con una gran vocación.

Luis Schapira que se jubiló desde hace 27 años, pero así sigue acudiendo al Hospital Fernández, reporta el diario argentino La Nación. La razón me llega al corazón.

Cuando te preguntes qué es la vocación, acordarte de este médico jubilado que sigue viniendo ad honorem al hospital”, es el comentario que acompaña la imagen, de Luis con un bastón y esperando el ascensor, que ha dado la vuelta al mundo.

El post ha sido retuiteado más de 5.600 veces y recibió 16.000 corazones. No es de extrañar teniendo en cuenta toda la historia que esconde detrás.

Cuando te preguntes qué es la vocación, acordate de este médico jubilado que sigue viniendo ad honorem al hospital.

— . (@VayaAspirina) November 23, 2017

“Enamorado”

Según relata el diario argentino La Nación, Schapira es un “enamorado” de este hospital clínico.

A pesar de estar jubilado desde hace 27 años, afirma que sigue acudiendo al hospital para continuar aprendiendo y estudiando.

“En el hospital hay una actividad que se llama ateneo, que es la presentación de uno, dos o tres casos más o menos difíciles; se organiza una reunión para ver qué opina cada uno con respecto al diagnóstico y al tratamiento”, dice Schapira.

Este anciano médico, disfruta de distintas actividades en el hospital, donde sigue aprendiendo y aportando con su amplia experiencia.

No fue fácil para este hombre el convertirse en un talentoso doctor.

Luis es hijo de una humilde familia judía que vivía en una casa sin agua ni luz eléctrica en el pueblo de Entre Ríos.

Hija de una ama de casa y de un padre con poco éxito en los negocios que terminó vendiendo flores artificiales cuando se mudaron a Buenos Aires, decidió empezar a estudiar medicina sólo porque era el programa más afín a lo que había estudiado en la secundaria.

Su amor

Pero una vez ingresó en el mundo de la medicina nunca dejó de disfrutarlo.

Durante sus 65 años de carrera pasó por varios hospitales y Kent todos esos años aprendió que es importante ponerse en el lugar del paciente y hacer todo para solucionar sus problemas.

Su amor por la medicina y por sus pacientes en innegable y admirable. Tanto que hoy asegura seguirá tratando de aprender todo lo posible hasta que su cuerpo y mente se lo permita.

¡Es admirable el amor que demuestra este anciano por su profesión! Es todo un ejemplo para los médicos de todo el mundo, así como para todos los demás, ya que no hay nada mejor que disfrutar y amar lo que uno hace, sobre todo cuando la vida de otras personas está en juego.

¡Te invito a compartir la conmovedora historia de este talentoso médico con tus amigos y familiares en Facebook si también crees que es una inspiración para todos!