¿Qué tanto influye la música en nosotros?

No existe nada como la música. Mirando al pasado encontraremos señales de que desde tempranas etapas de la humanidad se producía música. La música siempre ha acompañado al hombre ejerciendo su papel en danzas, fiestas y rituales.

No obstante la evolución misma de la música, su trayecto, su utilidad cultural y social le convierten en algo que trasciende en el tiempo, tan diferente en cada sociedad y lugar del mundo.

Numerosos estudios científicos han fijado su mirada hacia la música y el impacto que provoca sobre las personas. Estos son ciertos efectos que se han detectado y muestran la gran influencia que ejerce sobre nosotros la música.

En el cerebro

La música provoca a través del hipotálamo la liberación  de dipamina, una neuro-hormona relacionada con la complacencia. Y no solo eso, la música presenta grandes beneficios para el aprendizaje, el humor, comportamiento, el sueño, la atención.

Por tales razones estudios manifiestan han encontrado en la música la relación en la mejora de la actividad motora en el tratamiento de pacientes con parkinson, así como también el incremento del razonamiento espacial en pacientes autistas y apoyo en terapias de pacientes que experimentan convulsiones.

La música:

  • Normaliza el nivel de hormonas vinculadas al estrés.
  • Refuerza el aprendizaje y la memoria.
  • Agiliza las ondas cerebrales.
  • Reaviva

La música y el ánimo

Escuchar música afecta el latido del corazón, el pulso y la presión arterial. La música es capaz de modificar velocidad de ondas cerebrales, de esta manera, con una pulsación de unos sesenta beats por minuto se puede cambiar la conciencia beta hacia el rango alfa, mejorando así el estado de alerta y el bienestar general, similar a lo que ocurre con el yoga y la meditación.

Aún más beneficios.

Otros estudios han encontrado que la música influye notablemente en la fortificación del sistema inmunológico debido a la actividad del cerebro que se presenta, a la sensación de bienestar que se experimenta, así como también el descenso de los niveles de ansiedad. Incluso se encontró que al escuchar durante al menos quince minutos podría aumentar los niveles de producción de un grupo de proteínas relacionadas con la sangre y la producción de plaquetas, linfocitos y la protección celular contra enfermedades como el SIDA y el cáncer.

Otro hallazgo que quizás ya conocemos es referente a escuchar música a la hora de ejercitamos, nos distrae evitando sentirnos fatigados. El ritmo que utilicemos influye. En otro estudio se encontró que los ciclistas que escucharon música se concentraban tanto que requieren 7% menos de oxígeno en comparación a los demás.

Aspectos negativos de la música

Muchas canciones pueden generar en nosotros sensaciones placenteras, pero hay otras que pueden provocarnos estrés. También incide el volumen con el que se escucha música. Si la música no es de nuestro agrado y está en altos volúmenes puede generar ansiedad. De igual, conocemos de casos en el que la música es utilizada como una forma de tortura y emocionalmente puede conectarnos con algo y abrumarnos.

Si ya eras amante de música, ahora tendrás aún más razones para seguir disfrutando de ella.